MIREN EDURNE GOICOECHEA SAN ROMÁN

Ainara, por suerte, no llegó a ir a la cárcel. En otros casos sí que hubo un proceso de cárcel y dispersión. La dispersión de los encarcelados se dio desde el inicio del proceso. Creían que la dispersión de los presos políticos era algo del pasado y de una época anterior, pero no era así. Expresa que lo vivieron con mucho dolor y con el dolor de los padres y madres que sí que tenían a sus hijos en la cárcel. Tal era la unión de las familias que, cuando recibían alguna mala noticia, por inercia y cariño, se juntaban todos/as.