KOLDO ARNANZ ZUFIAURRE

Las detenciones han supuesto mucho sufrimiento para todo el mundo: para el pueblo, los padres y las madres y para los propios jóvenes. Recalca que, desde Altsasu Gurasoak, quieren mantener el recuerdo de lo ocurrido para que lo sucedido no vuelva a repetirse. Para Koldo y su pareja Maite fue muy dura la detención de su único hijo, en una situación de incertidumbre total sobre lo que iba a pasar. Explica que, para él, esto le vino como un tsunami, como una apisonadora. El apoyo recibido por el entorno cercano, los amigos y amigas, el pueblo de Altsasu y por personas de muchos sitios, es lo que les ha dado fuerza, sin el cual la experiencia hubiera sido, según Koldo, insufrible.